














Ayer fui a un preview de lo que será Venezuela Moda 2011, lo que el año pasado se conoció como Fashion Week Venezuela y debo decir que estoy sorprendida y no gratamente. Se presentaron una serie de nuevos talentos, y diseñadores ya conocidos, como Candy And Roll y Franco Perna (con lindas muestras), así como Isabel Betancourt e Inés de Tovar quienes hicieron un buen trabajo en el estilismo de la presentadora. Mi pieza favorita un traje de baño negro, con pretensiones de triquini, de Tahelys Zerpa, inspirada en Alexander McQueen. Yo de verdad no entiendo, la falta de seriedad de éstos eventos. El poco nivel de compromiso y de calidad que se pone en ellos. ¿Cúando en el país seremos capaces de producir en el ámbito de moda, algo que valga la pena? La concepción de concurso de belleza parece impregnarlo todo, desde los maquillajes, las siluetas de la ropa, la exuberancia de las modelos en silicone, hasta el calzado. Con muestras atemporales de mal llamadas colecciones. No hay excusas, para desentonar con el enfoque internacional al menos latinoamericano en términos de lo que ocurre en moda, cuando la tecnología nos abruma con ella, cuando una VOGUE cuesta sólo 24 Bs, cuando en Venezuela existen revistas como Complot Magazine, Velvet, u Ocean Drive, cuando en Valencia contamos con la publicación de Club Magazine, o incluso el cuerpo de ESTILO encartado con el Diario El Carabobeño. ¡NO HAY EXCUSAS! No hay respeto, ni SERIEDAD. Creo que hay el impulso de hacer las cosas, sólo falta el buen gusto. Entonces ¿Qué pasa? Si el movimiento latente de jóvenes diseñadores emergentes existe, pero no se muestra. Sigue mostrándose más de lo mismo. Más de lo mismo mal ejecutado. Yo humildemente expreso mi sincera opinión y sé que hay quienes las comparten. Aún hay tiempo para mejorar muchos aspectos de éste evento que tendrá ocasión en mi ciudad en el mes de Noviembre, y espero que así sea, porque yo como valenciana tengo la convicción de que mejores cosas pueden organizarse y dispuesta a prestar cualquier colaboración.